Pequeña muestra del material recopilado el día de las PSH.
Felicidades a Gus por su maestría con la cámara.
Gracias a todos los que se acercaron a acompañarle.
Además, reproducimos un certero artículo de Francisco.
(La entrada original, publicada en Septiembre, puede leerse aquí).
LA VIDA BAJO EL PUENTE
Los últimos meses han deparado algunas sorpresas urbanísticas a los habitantes de Sevilla. Una de ellas ha sido la instalación de un recinto vallado debajo del Puente de San Bernardo. La finalidad de esta verja no es otra que la de proporcionar un aparcamiento seguro a las motocicletas de los trabajadores del Parque de Bomberos que existe junto a dicho puente. Se trata de una actuación sorprendente: no es habitual que el Ayuntamiento proceda a acotar con vallas un trozo de acera de la vía pública, por mucho que los beneficiarios de tal medida sean los integrantes de un cuerpo tan necesario como el de bomberos.
El interrogante encuentra fácil respuesta si tenemos en cuenta que los bajos del puente han sido, durante los últimos años, el espacio en el que ha pernoctado una pareja de personas sin hogar, que tenía allí instalada una tienda de campaña. Este hecho había sido "denunciado" por medios de comunicación locales, que habían subrayado la "mala imagen" y la "suciedad" que la presencia de esas personas conllevaba para dicho enclave de la ciudad. La Policía Local había conminado en varias ocasiones a los "habitantes del puente" a trasladar sus pertenencias a otro lugar, pero la persistencia de éstos a la hora de regresar al que consideraban "su sitio", ha terminado por llevar a nuestras autoridades locales a recurrir al drástico expediente de la verja.
La estrategia ha obtenido el resultado apetecido. El Puente de San Bernardo se encuentra ahora libre de personas sin hogar y la pareja que anteriormente lo habitaba se ha trasladado a un lugar menos visible, donde su presencia resulta menos molesta y donde es de suponer que las cámaras de los fotógrafos de prensa tardarán en localizarlos. Al menos, hasta que alguien proceda a edificar el descampado en el que ahora viven.
La verja del Puente de San Bernardo no constituye un caso aislado, sino que forma parte de una política que ya ha dejado sus huellas en otros puntos de la ciudad, como en la Estación de Autobuses de Plaza de Armas, cuyos pórticos han sido vallados para expulsar a un numeroso grupo de personas sin hogar que pernoctaba allí habitualmente. Pero, ¿consigue solucionar algo esta política de rejas?
El sinhogarismo constituye un grave problema en la ciudad de Sevilla. Cada vez son más las personas a las que la pobreza lleva a dormir en la calle. Los recursos desplegados por las administraciones públicas son insuficientes. La escasez de plazas de albergue y la ausencia de una política integral para la inclusión social de las personas sin hogar hacen que sea muy difícil atisbar un poco de luz para el túnel de los que viven bajo el puente. Frente a esta situación de nada valen las rejas. No podemos llenar de vallas las aceras de nuestra ciudad, con la esperanza de que los marginados, acosados, terminen por abandonarlas y nos libren de su "desagradable" presencia. Son otras las soluciones que necesitamos.






13 Comentarios:
Gus, las fotos geniales. Mil gracias. Un besillo
¡Muy buenas la fotos! Pablo
asi no hay "problemas" de sin techo en sevilla, claro
Francisco, genial el texto. Ahora hay que moverlo. Felicidades compañero!
Muy bueno el texto tambien, a publicarlo ya!
Gus, Francisco esto es genial. Muchas gracias un bste
Genial el texto. Las fotos, me las imaginaba...
Gracias
Hay que ser muy cruel para hacer algo así... Esta sociedad humana está cada vez más deshumanizada.
Me uno a vuestras voces y apoyo totalmente vuestras iniciativas.
El artículo y las fotos, ambos con corazón.
GRACIAS!SEGURO QUE LO VEMOS PRONTO EN ALGÚN PERIODICO, ES MUY BUENO.
Muy buena iniciativa chicos, adelante!!
Muchas gracias a los dos..genial!!!igual no estoy muy enterada pero esta ya pensado como va a moverse esto???besotes...
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